Lady M


Una vez se dijo que los derroteros del arte y la tecnología atravesaron sucesivas crisis conyugales. Como un matrimonio viejo, de esos que superan las bodas de diamante, su historia alternó períodos de amor embobado con noches enteras durmiendo en camas separadas. Luces de colores, sonidos estridentes y movimientos frenéticos computarizados devinieron en el repertorio de un sinfín de artistas fascinados por la grandilocuencia tecnológica. Un efectismo obstinado que incansablemente se las ingenió para reconquistar a su amante.

Lady_M. En este caso, un maniquí ataviado con un vestidito amorosamente confeccionado se encuentra agujereado a la altura del pecho. A través del orificio asoma un trofeo giratorio de juguete que va siendo ceñido por finísimos hilos rojos, casi transparentes.